Hacia un futuro sin calificaciones

Tras años de enseñar utilizando principios del aprendizaje basados en estándares y calificación, he realizado dos hallazgos que han cambiado radicalmente mi perspectiva sobre la evaluación, la calificación y los informes de evaluación.

Mi primer hallazgo proviene de Ruth Butler (1988, citado por Wiliam, 2011) y se refiere a la retroalimentación. Butler examina tres tipos de feedback: un feedback consistente solo en una calificación, otro basado exclusivamente en comentarios y un tercer tipo en el que se ofrece feedback a través de calificaciones y comentarios. Su estudio demostró que la evaluación basada únicamente en calificaciones produce estudiantes complacientes o desmotivados dependiendo de cómo lo hicieron. Las calificaciones con comentarios eran igual de ineficaces pues los estudiantes se centraban exclusivamente en la puntuación, ignorando los comentarios. Sorprendentemente, fueron los estudiantes que únicamente recibieron comentarios los que mejoraron más.

Mi segundo descubrimiento procede de John Hattie (2012), cuya síntesis de 800 metaestudios demostró que la autoevaluación del estudiante encabezaba la lista de intervenciones educativas con un efecto mayor en escala. Al enseñar a los estudiantes a autoevaluarse con precisión basándose en criterios claros, los docentes les capacitan para que se conviertan en “aprendices que se autorregulan” capaces de controlar, regular y guiar su propio aprendizaje. La razón por la que los estudiantes nunca desarrollan estos rasgos es que nuestro monopolio sobre la evaluación, la retroalimentación y la calificación ha entrenado a los estudiantes a adoptar una actitud de pasividad total en el proceso de aprendizaje. (Seguir leyendo…)

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IV Encuentro del equipo de titularidad con los Directores Generales

El pasado 19 de octubre tuvo lugar el IV Encuentro del Equipo de titularidad con los Directores Generales de nuestros colegios en  la casa Provincial de las hermanas Carmelitas Misioneras en Madrid. Una única jornada que repetiremos a lo largo del curso escolar con la finalidad de escucharnos, compartir y caminar en una misma línea como colegios CM de Europa.

Este curso, como novedad, el ET tiene como acompañamiento  a la consultoría EIM que a su vez, asesora y orienta a todos nuerstros centros especialmente en los Planes estratégicos de Innovación, Formación de profesorado en Innovación y la herramienta CCRea

El guión de trabajo durante la jornada, ha sido el siguiente:

jornada dg et

 

Agradecemos desde aquí a todos los Directores Generales su dedicación y entrega  en el día a día de los colegios así como la participación y propuestas compartidas. Una vez más, quedó patente que la Misión Compartida es una realidad en nuestros Centros.

DG-ET 10-2017

IV Encuentro del Equipo de Titularidad con los Directores Generales

Edcamp

Un Edcamp es un encuentro gratuito y abierto a todo el mundo con el fin de compartir aprendizajes, conocimientos e inquietudes para desarrollarse personal y profesionalmente y transformar la educación. Su metodología se basa en el aprendizaje entre iguales, la conversación y el intercambio de conocimientos. No hay un programa definido por la organización del encuentro, puesto que son los participantes quienes construyen conjuntamente el programa a partir de los temas que son de su interés.

Este movimiento fue creado el 2010 en la ciudad de Filadelfia y, desde entonces, la idea de crear encuentros abiertos entre personas interesadas en la educación, se ha transformado en un movimiento con más 700 Edcamps desarrollados en todo el mundo en 25 países.

 

La Fundación Jaume Bofill quiere promover este modelo en Cataluña y, en alianza con la Edcamp Foundation de los Estados Unidos, desea transferir esta metodología a personas, colectivos, centros y comunidades educativas que quieran organizar sus propios Edcamps. El apoyo de la Fundación al equipo de promotores de cada Edcamp será gratuito y se basará en formación, acompañamiento y espaldarazo logístico y comunicativo.

 

Competencias Digitales básicas

En el mundo en el que vivimos cada vez es más importante tener unas buenas competencias digtales, en otras palabras, disponer de las herramientas suficientes para poder analizar, seleccionar, y usar correctamente los dispositivos electrónicos con toda la información que generan junto con  sus programas y aplicaciones en cualquier ámbito de nuestra vida.

Digital Skills

Hace veinte años era básico apuntarse a un curso de mecanografía, actualmente empieza a ser imprescindible aprender a programar. Las competencias digitales van evolucionando y creciendo de la mano de los dispositivos electrónicos y toda la información que se genera alrededor. Otro dato importante a resaltar es que acualmente la información y la opción de crear contenido digital es al alcance del usuario; si quieres aprender lo puedes hacer sin problema con cualquier dispositivo y conexión a Internet. Poco a poco vemos más gente mayor utilizando el whatsapp, por ejemplo, sin mencionar, claro está, los nativos digitales que aprenden de una forma vertiginosa y sin ayuda alguna.

De esa forma las necesidades formativas van creciendo también acorde con las necesidades de la sociedad. Cada vez surgen más iniciativas alrededor de saber programar, haciendo hincapié en los más jóvenes y mujeres. Encontramos varias iniciativas interesantes para aprender a programar, competencia cada vez con más demanda… (seguir leyendo)

 

Así son los «colegios españoles del futuro» que atraen a observadores internacionales

El director técnico de uno de los centros educativos más innovadores de Madrid cuenta a ABC en qué consiste el «aprendizaje cooperativo»

fotolia

Una de las primeras actividades que los docentes del colegio Joyfe (Madrid) hacen con los nuevos alumnos cuando llegan es invitarles a un desayuno conjunto para intercambiar impresiones: qué echan de menos de su antiguo centro, qué les gusta del nuevo… Sorprendentemente, cuenta el director Técnico de Infantil y Primaria Enrique Escandon, todos coinciden en que «las clases son divertidas». Pero no es casualidad. Hace diez años que este centro emprendió un proceso de transformación en su forma de ejercer la enseñanza. Para ello visitaron otros colegios españoles punteros en innovación y viajaron a otros países que ostentan cierto prestigio por el extraordinario rendimiento escolar de sus estudiantes. Su finalidad, según el director, era dar con un modelo con el que «los chavales disfrutasen y aprendiesen». Y parece que lo han conseguido.

Del 30 de octubre al 3 de noviembre, este colegio, junto con los Escolapios de Soria y los Salesianos de Tenerife, que también siguen el camino de «la nueva enseñanza», participará en un encuentro con profesores de centros latinoamericanos que llegan a nuestro país buscando fórmulas renovadoras de la dinámica en las aulas. «Vienen muy interesados en ver la aplicación del aprendizaje cooperativo», explica Escandon. Existen muchas teorías acerca de su aplicación, y la mayoría se pueden encontrar tecleando en Google, pero, por propia experiencia, asegura que «lo difícil es ponerlo a funcionar».

«El cerebro de un niño es capaz de mantener la atención durante solo 20 minutos»

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¿Hay que educar a los niños para desarrollar su espíritu emprendedor?

Nuestra pedagoga, Carmen Pellicer, explica en Más de uno cómo hay que desarrollar el valor del emprendimiento en los niños desde la escuela. “Hay que entrenarles en abordar un proyecto y ser constantes”, comenta.

 

Ni jueces ni contables. Hacia una evaluación transformadora

Un poco por curiosidad, por suerte o tal vez porque me gusta explorar cosas que me hagan pensar, encontré un buen día de esta primavera un artículo de Arthur Chiaravalli en el que explicaba con entusiasmo su camino profesional hacia una clase sin calificaciones e invitaba a los lectores a unirse al grupo de Facebook Teachers going gradeless. La invitación cayó en el terreno abonado de los docentes que, ante la tozuda realidad de que las notas no sirven para aprender, encontraron en esta propuesta una aventura profesional interesante y digna de explorar. El grupo, en un mes, ya tenía más de dos mil personas y una actividad productiva intensa, convirtiéndose en una comunidad de aprendizaje virtual en toda regla con docentes de los cinco continentes aportando sus experiencias, sus dudas y sus ilusiones por eliminar las notas o, al menos, reducir su cantidad. ¿Por qué hacer esto?

Desde hace años estamos confundiendo la evaluación continua con el examen continuo. Y en este doble rol en el que los profesores a veces somos jueces y otras contables nos hemos perdido en el laberinto de las notas. Devuelves un examen y los alumnos miran la nota, calculan que esté todo bien sumado, comparan entre sí y ya está. Fin. Esto produce un efecto emocional conocido como ego feedback que consiste en que la mitad de los alumnos deciden que no son tan buenos como los demás (para profundizar lean a Jo Boaler de la Universidad de Stanford). ¿Dónde quedó el aprendizaje? ¿Por qué no repararon en esas anotaciones que el docente escribió y a las que dedicó toda la mañana del sábado?

La zona de confort de un docente incluye rutinas muy poco confortables, como puntuar exámenes. Esta práctica es poco efectiva desde el punto de vista del aprendizaje del alumno. Prueben a poner el mismo examen al mismo grupo de alumnos dos meses más tarde y comprueben el resultado. En cambio, una evaluación cualitativa en forma de pregunta, de sugerencia, de corrección de un error o de observación promueve un aprendizaje más duradero y profundo. Este feedback puede proceder tanto del docente como de otros estudiantes, con la guía adecuada. Está demostrado que calificar con una nota en realidad reduce el rendimiento de los estudiantes (ver Boaler, 2015 y Butler, 1998) en contraposición a la evaluación cualitativa, que incrementa el aprendizaje y la motivación en los estudiantes. La evaluación continua debería centrarse pues en los aspectos cualitativos que son los que realmente ayudan a los alumnos a crecer en el aprendizaje.

La insistencia administrativa en las pruebas externas, incluso en la elaboración de rankings entre escuelas, regiones o países viene a rematar la faena: obtenemos un porcentaje, un puesto en el ranking, pero no sabemos qué hacer para mejorarlo… y, cada uno en su nivel (docente, escuela, administración) va dando palos de ciego sobre lo que intuye que debe hacer para subir en el ranking…, pero siempre habrá alguien en la cola, porque en eso consiste un ranking. Antiguamente en las escuelas se leían las notas en voz alta e incluso se sentaba a los niños en filas conforme a los resultados… Esta práctica nefasta es la que se está practicando ahora con los resultados de las pruebas externas, con el argumento de la transparencia. ¿No sería mejor que la inspección educativa entrara en las aulas para ver cómo de actualizada está la práctica docente y proponer mejoras, por ejemplo, en la formación y acompañamiento del profesorado? ¿No ayudaría esto mucho más que un porcentaje en una lista? Y, de cara a las escuelas: ¿No sería mejor dejar de dedicar tiempo a entrenar pruebas y centrarse en los aprendizajes significativos de los alumnos?

La pretendida objetividad de las calificaciones respecto a los aprendizajes está siendo cuestionada por evidencias que indican que los docentes no califican en base a los aprendizajes logrados por los alumnos, sino que intervienen otras muchas cuestiones relativas a la subjetividad del docente (véase el estudio de Brookhart, de la Universidad de Duquesne (2016). En este sentido, la evidencia apoya lo que todo docente sabe que ocurre en la realidad: se valoran los conocimientos, pero también la actitud, el esfuerzo (o su ausencia), la participación, la presentación de los trabajos, la puntualidad, etc. Cuestiones que van mucho más allá de los estándares de aprendizaje evaluables.

Así pues, hay motivos suficientes para pensar que las calificaciones en las escuelas no están ayudando a que los alumnos aprendan mejor. En cambio, la evaluación cualitativa resulta mucho más motivadora para la mayoría de alumnos. Les ayuda a centrarse en aquello que tienen que mejorar y les sugiere cómo hacerlo, más allá del consabido “esfuérzate más”.

En los próximos meses publicaremos desde este blog algunos artículos destacados del movimiento “Teachers going gradeless” que invitarán a una reflexión crítica sobre la práctica evaluativa y que pueden abrirnos horizontes profesionales para su transformación.

Mariana Morales Lobo
Formadora, consultora y Docente
Miembro del Equipo de apoyo de la Plataforma
@MarianaMorale19
es.linkedin.com/in/marianamoraleslobo
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