El Gobierno entierra la ley Wert con la nueva reforma educativa

El ministerio incluye planes personalizados para que los alumnos repetidores puedan salir adelante. Se eliminan los itinerarios y Religión no computará en Bachillerato.

El Ministerio de Educación ya tiene lista su propuesta para reformar la actual ley educativa (Lomce), conocida como ley Wert. A grandes rasgos, recupera muchos de los aspectos de la Ley Orgánica de Educación (LOE), la norma que aprobó el PSOE en 2006, aunque incluye novedades como el impulso de un plan personalizado para los alumnos repetidores, que podría incorporar contenidos y exámenes diferentes a los del resto del grupo. Serán los profesores los que decidan qué estrategia emplear en cada caso. Es la primera vez que una ley contempla un plan de este tipo. Según el informe PISA, uno de cada tres alumnos de 15 años estaba repitiendo curso en España en 2015, el triple que en la media de los países de la OCDE.

El documento Propuestas para la modificación de la Ley Orgánica de Educación, al que ha tenido acceso EL PAÍS, no contiene una medida clara sobre el conflicto lingüístico en las escuelas de Cataluña. Solo establece que se incluirá una regulación acorde con las dos sentencias del Tribunal Constitucional que fallaron contra la ley Wert y su plan para garantizar la escolarización en castellano. (seguir leyendo)

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Francesco Tonucci: “Sólo los buenos maestros podrán salvar la escuela”

 

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Firme defensor de dar voz a los niños, Francesco Tonucci, considera que la escuela debe ser un lugar donde cada uno de ellos pueda conocerse a sí mismo y desarrollarse. ¿Deberes, sí o no? El psicopedagogo lo tiene claro: no, sobre todo en Primaria.

¿Qué cambiaría en la forma de educar que tienen las escuelas actuales?
Casi todo. Desde mi punto de vista, la escuela conserva hoy en día una naturaleza que parecía normal en los años de mi infancia, en los 50, aunque en aquella época, cuando llegabas a 5º de Primaria, con 11 años, debías decidir si elegías entre Secundaria (para continuar luego con la Universidad) o formación profesional. Con la reforma de 1962 se consiguió una gran mejora y un gran cambio democrático al aumentar la edad de la educación obligatoria hasta los 14 años. ¿Qué pasó? Que la escuela que era para unos pocos se ofreció a todos y sin ningún cambio; se cerró la formación profesional que tenía aspectos muy interesantes, como talleres y laboratorios. Y, claro, ofreciendo a todos lo que se había preparado para unos pocos, la mayoría fracasó; lo hicieron los estudiantes de las clases sociales más bajas y así seguimos. De esta forma, la escuela no consigue su resultado fundamental que es equilibrar las desigualdades de nacimiento. La escuela debería reflexionar sobre ‘cómo puedo ser para todos’ y reconocer la existencia de distintas inteligencias, para ofrecer diferentes lenguajes.

¿Debería enseñarse ‘algo más’ que las materias contempladas en el currículo?

Claro que sí. En una poesía de un gran amigo y maestro como fue Loris Malaguzzi, el ‘padre’ y director de las escuelas infantiles Reggio Emilia, explica que los niños tienen 100 lenguas, 100 manos, 100 maneras de conocer, de jugar, de soñar… Tienen 100 lenguajes, pero les roban 99. ¿Quién lo hace? Muchos, incluidas las escuelas. ¿Cómo? Proponiendo poco, sólo tres o cuatro y nada más. Es decir, los alumnos que sacan buenas notas en Lengua, Matemáticas y Ciencias seguro que ‘salen adelante’, pero qué pasa con los que nacieron bailarines, investigadores, músicos, periodistas, artesanos… Para ellos la escuela no existe. Esto no es una escuela para todos, sólo para unos pocos. (seguir leyendo)

Conoce los beneficios de trabajar en la nube en las clases

Trabajar en la nube tiene amplios beneficios en el proceso de enseñanza-aprendizaje, tal y como nos cuenta Joaquín Antonio Erencia, responsable del Área de Ciclos Formativos e Informática del centro de estudios Monlau (Barcelona).

Investigando sobre los programas más desconocidos de Microsoft para impartir un taller a otros docentes, me di cuenta de que la clave no son los programas, sino el sitio donde se encuentran, la nube: trabajar en la nube, educar en la nube, conectarse a la nube.

Acceso desde cualquier lugar
La nube nos proporciona un acceso desde cualquier dispositivo —PC, portátil, tableta, smartphone…—. ¿Pensamos que el resto de dispositivos que puedan aparecer en el futuro más cercano no estarán conectados a ella? Es poco probable. Y sus beneficios en el proceso de enseñanza-aprendizaje son realmente amplios.

Así, un estudiante puede acceder a todos sus materiales desde cualquiera de los dispositivos que tenga. Pero no solo para consultar, sino también para crear materiales en un entorno de compatibilidad completa. Representa además el entorno ideal de colaboración, pues diferentes alumnos y profesores, independientemente de dónde se encuentren ubicados, el momento del día y el dispositivo con el que se conecten, pueden colaborar, cooperar, crear, analizar, discutir, importar, exportar.
Por eso, creo que la nube es el nuevo entorno educativo que marcará la diferencia a los centros que la utilicen.

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